lunes, 12 de enero de 2015

La preparación de los platos

Tan importante es mejorar el sabor de los platos como preparar los alimentos antes de empezar a elaborar la receta para conseguir unos excelentes resultados de cocción y presentación. Con unos pequeños y sencillos trucos, se puede mejorar el sistema de trabajo, ahorrar tiempo y dinero, o enriquecer el resultado y la presentación de los menús.

Truco 1: Biscotes enteros
Para evitar que los biscotes se rompan al untarlos con mantequilla, paté o cualquier producto similar, hacer una pila de tres o cuatro biscotes y untar el de arriba, que ha de estar bien apoyado sobre los otros. Los biscotes no se romperán y la presentación será inmejorable.

Truco 2: Pelar cebollas sin llorar
El truco más clásico y tradicional para no llorar en el momento de quitar la piel a las cebollas es pelarlas bajón el chorro de agua fría y respirar por la boca, no por la nariz.


Truco 3: Ajos tiernos y rico aceite
Con este truco se consiguen dos objetivos a la vez: conservar los ajos y obtener un gustoso aceite de ajo. Para conservar los ajos, pelarlos y guardarlos en un tarro lleno de aceite de oliva o vegetal. Después, el aceite del tarro se puede aprovechar para aliñar las ensaladas, a las que dará un cierto sabor a ajo.

domingo, 11 de enero de 2015

Objetos decorativos

en general, en un hogar hay una gran multitud de objetos decorativos fabricados con los materiales más diversos. Plata, porcelana, metal, latón o cobre, nácar o bronce son los materiales más comunes en este tipo de objetos, y cada uno requiere unos cuidados específicos. Entre ellos, sin embargo, los más habituales son los de metal, que se manchan con relativa facilidad, o los de porcelana, que tienen el inconveniente de que se pueden romper.

Objetos de nácar
Botones, estuches y una infinidad de objetos de marquetería son objetos que pueden estar elaborados con nácar, una substancia natural brillante que produce unos reflejos muy característicos. Pero estas piezas van perdiendo el brillo y los reflejos con el paso del tiempo y la acumulación del polvo. Para que recuperen su aspecto original, basta con lavarlas en agua salada y después aplicarles una capa fina de aceite de oliva.

Piezas de metal
Hay numerosos objetos y figuras de metal, pero a menudo el metal se encuentra en el conjunto de una pieza de cristal, porcelana u otro material en forma de asidero, tapa o como pie. Los metales se manchan fácilmente y pierden el brillo. Pero hacerles recuperar su aspecto original no cuesta tanto si se les aplica este truco a la hora de limpiarlos:
Lo primero que haremos será frotar el objeto de metal con medio limón al que se le ha espolvoreado previamente una pizca de sal. Después, aclararemos con agua. Si las manchas son muy resistentes, frotaremos con un cepillo de cerdas de acero fino, con sumo cuidado para no rayar el objeto. Por último limpiamos es objeto metálico con un limpiador de metales, aplicándolo en seco y luego retirándolo con un paño limpio de algodón.

Las chimeneas

Las chimeneas, además de proporcionar calor en el hogar, resulta un elemento muy decorativo. En invierno, se debería limpiar diariamente o, por lo menos, cada vez que se encienda. Es importante vigilar que tire bien para evitar rebujos del humo. Es aconsejable deshollinarla de vez en cuando, especialmente antes de que empiece el invierno, cuando se va a encender por primera vez después de permanecer apagada durante un periodo largo de tiempo.


Truco 1: Rejillas relucientes
Las rejillas y los accesorios metálicos de la chimenea conservan todo su brillo frotándolos periodicamente con betún y, luego, abrillantandolos con un paño limpio.

Truco 2: Fuego aromático
Si mientras se disfruta de un buen fuego en la chimenea se quiere aprovechar para obtener un aromatizador suave, echar piel de limón en el fuego. ¡Un suave aroma se expandirá por toda la estancia! Otro truco curioso relacionado con el fuego es espolvorearlo con un poco de sal cuando quiere reavivarse.

Truco 3: Sin polvo
Es conveniente recoger la ceniza cada vez que se usa la chimenea. Para que no se levante polvo, salpicar ligeramente la ceniza con agua y, a continuación, barrer con la escobilla, teniendo cuidado de no llenar en exceso el recogedor. Otro truco para evitar que se levante pólvora es echar sobre la ceniza las hojas sobrantes de las infusiones de té.

sábado, 10 de enero de 2015

Corcho, madera y tela

Estos materiales son menos habituales en la decoración de las paredes de la casa porque son más delicados, pero dan una cierta singularidad a la estancia. El corcho y la madera, además, son ideales para aislar la habitación, es decir, para mantener el calor o evitar los ruidos. Las paredes de tela proporcionan una decoración muy alegre si se conjunta con la ropa de las cortinas, de la colcha o de la mesa camilla.

Truco 1: Pared de corcho
La limpieza cotidiana de los revestimientos de corcho de las paredes se hace simplemente con un paño seco para sacar el polvo. Si hay que lavarlos, se puede hacer aplicando una capa fina de jabón en escamas con un paño. Dejar actuar unos minutos y eliminar los restos de suciedad frotando con un cepillo viejo de la ropa ligeramente humedecido en agua caliente.

Truco 2: Paneles de madera
Los paneles de madera se pueden lavar con una esponja humedecida en agua tibia jabonosa. Si el barniz se desprende o forma rugosidades, frotar suavemente con un estropajo de acero o con un papel de lija extrafino impregnado en alcohol. Seguir siempre la dirección de la veta.

Truco 3: Paredes de tela
La mejor forma de mantener los revestimientos de tela es pasarles el aspirador a menudo, ya que no conviene dejar que se ensucien demasiado, pues difícilmente recuperarían el aspecto del primer día. Lavarlos en seco es la mejor solución para mantenerlos siempre impecables.